Salmo 100:4: "¡Entrad por Sus puertas con acción de gracias, por Sus atrios con alabanza! ¡Alabadlo, bendecid Su nombre!".
Salmo 145:1-2: "Alabaré tu nombre eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre" (RV60).
Salmo 150:1-2: "¡Aleluya! Alaben a Dios en su santuario, alábenlo en su poderosa expansión del cielo. Alábenlo por sus proezas, alábenlo por su inmensa grandeza".
Salmo 118:28: "Tú eres mi Dios, y te doy gracias; Tú eres mi Dios, y yo te exalto".
Salmo 138:2: "Me arrodillaré en dirección a Tu santo templo para darte gracias por Tu amor y Tu verdad, pues has puesto Tu nombre y Tu palabra por encima de todas las cosas".